Inmigrantes y refugiados
Hace tres años María Rocha luchaba para atender a sus necesidades más básicas con los pocos ingresos que percibía limpiando casas. Sufrió una caída y ya no pudo seguir trabajando, hasta que se enteró de la clínica médica que tiene el Centro Católico Hispano. Los médicos de la clínica le diagnosticaron su condición e hicieron arreglos para operarla gratuitamente en un hospital local que cree en el trabajo del Centro Católico Hispano.
Cualquiera sea la dificultad, abrimos una puerta para ayudar y dar esperanza.
Nuestra filosofía
Trayendo casi nada más que sus pocas esperanzas, innumerables refugiados, posibles asilados políticos e inmigrantes llegan con una gran necesidad dispuestos a comenzar de nuevo. Unos vienen para reunirse con sus familiares y amigos, pero muchos vienen sin tener absolutamente nadie a quien recurrir. Todos ellos vienen con esperanzas y sueños. Nuestro trabajo es proveerles las condiciones que les permitan iniciar una vida nueva de una manera segura, sana y compasiva en la capital nacional.
Los recién llegados vienen con toda la gama de necesidades, por lo cual los servicios que les ofrecemos son igualmente muy variados. Muchos de los inmigrantes acaban de llegar de países donde la atención médica es de calidad inferior. Por eso nuestras clínicas médicas y dentales son tan importantes, ya que aún sin tener seguro médico les ofrecen la posibilidad de recibir la vital atención que necesitan. Y una vez que recuperan la salud, les ayudamos a desarrollar las aptitudes que necesitan para integrarse a la sociedad,incluso ofreciéndoles cursos de inglés, matemáticas y oficios, así como referencia sobre vivienda y colocación laboral.
Busque un programa en su área.
Averigüe cómo puede involucrarse para brindar esperanza y ayuda donde más se necesite.
